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Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Olga Puertas (C’s)

En un reciente pleno del Parlamento sobre Cataluña, Ana Oramas de Coalición Canaria principiaba su breve discurso de 2 minutos con el nombre de Sant Boi. Buena oradora, acababa con la misma palabra: Sant Boi. ¿A qué se refería esta nacionalista canaria? ¿Por qué nos mencionaba?

No era por los Gasol, ni por nuestros manicomios (como su paisano Pérez Galdós), ni tan siquiera por el “parc Agrari”… A nada de eso se refería la Oramas sino a los dos bandos enfrentados en las afueras de nuestro cuartel.

Unos a favor del realojo de los policías expulsados de Calella y Pineda en nuestra base militar; otros en contra de ello. Entre ambos la policía evitando que las diferentes banderas sirvieran para algo peor.

Ante eso nuestro ayuntamiento sociocomunista (39 años en el poder) hizo con retraso su acostumbrado “brindis al sol”: la ciudad era de “paz” y no deseaba alojar a policías.

Y ahí quedaba todo.

Los que hemos trabajado el tema de la base logística y de talleres sabemos que sus más de 100.000 m2 están desaprovechados y que los mandamases municipales esperan que se la den gratis, cuando todos los ministros de Defensa socialistas (Bono, Alonso, Chacón, etc…) han recalcado su disposición al traslado pero con permuta de terrenos y talleres. Hubo tras palabrerías y buenas intenciones un intento más serio de trasladarles al Polígono Prologis; cuando la paella colectiva de celebración y fiesta popular se acabó, el acuerdo no fue concretado. El “pelotazo” urbanístico se dificultó con la crisis última y el Ayuntamiento enmudeció.

Con preguntas, escritos y hasta promesas de visitas que nunca se materializaron, tuve la posibilidad reciente de visitar al teniente coronel Ricón, canario como la Oramas y el cual maqueta a la vista mantuvo el interés militar en el traslado a una zona industrial con fácil acceso al puerto y sin problemas de tráfico, tanto es así que manifestó su interés en vender hasta a lotes la gran extensión de terreno disponible. Solo precisaban una réplica de los talleres actuales a cargo del adquirente. Así de fácil.

Estos son los hechos: si el cuartel está en su actual ubicación en Sant Boi es responsabilidad municipal. El ejército actual tiene misiones exteriores y precisa una base logística en una zona bien comunicada, sus efectivos son escasos y los últimos acontecimientos precisan del aprovechamiento de espacios disponibles.

¿En 23 años nuestro ayuntamiento no ha podido llegar a un mínimo acuerdo  con Defensa y soldar tres barrios separados e impulsar su programa pendiente de “vivienda social”…? Ahora su avidez de plusvalías le lleva a edificar “rascacielos” en la montaña.

¿Ellos han visitado los 100.641 m2 de nuestra base? Seguramente no. Y menos ahora, claro.

Hubo un  tiempo en que hubo manifestaciones contra un centro de drogadictos, por la tragedia del beisbol infantil y ahora las hay contra el Plan “Muntanya”, pero lo del cuartel se trata de lo mismo aunque sea en bandos opuestos. El cuartel es necesario, sí, pero sus propietarios están dispuestos al traslado, y son ustedes los ediles de una larga inoperancia, los que han tensado la cuerda de una negociación posible y conveniente para ambas partes y sí, la Oramas tiene razón, la división actual en Cataluña puede agravarse hasta por motivos locales, y de ustedes depende, -Alcaldesa, concejales- aplicarse para arreglar éste y otros desaguisados de una larga lista de la que iremos hablando.

Olga Puertas és regidora de Ciutadans a l’Ajuntament de Sant Boi