Los bolardos

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Olga Puertas

No colocarlos fue una decisión municipal barcelonesa, los bolardos o maceteras se recomendaron en reuniones policiales intereuropeas: tras los atropellos de Niza, Berlín y Londres. Ya existía el precedente en Barcelona de los “alunizajes” -en joyerías y en el Alcampo de Sant Boi– y se colocaron algunos. Otro maldito gasto, sí.

No se pusieron por causas diversas…ahora tras el atentado sí se pondrán. El sr. Samsó ex.jefe Policía municipal de Sant Boi (en excedencia), es el actual gerente de Seguridad en Barcelona. Lo que hace o no Barcelona influye en muchos Ayuntamientos, también en el de Sant Boi, claro. Y esto nos lleva a un recorrido intermunicipal catalán.

Los jóvenes terroristas radicados en Ripoll (11 mil habitantes) eran considerados por una educadora social como sus hijos, los profesores; eran buenos alumnos, los vecinos; positiva opinión, los ediles; estaban integrados y hablaban catalán…el encargado de la mezquita; no eran muy piadosos…y sobre el Imán; con nosotros no se desviaba, (tenía antecedentes). En Bruselas lo rehusaron y la policía belga pidió referencias suyas a los Mossos.Tres días antes del atentado, uno de ellos Driss fue juzgado por acoso, teniendo antecedentes penales.

En resumen: mal conocidos por todos, incluidos familiares. La célula ripollense desde hacía meses preparaba explosivos en Alcanar en una casa “okupada” en una zona playera y donde según los vecinos ocurren delitos con frecuencia y entre los menores las desapariciones de bombonas de butano. Los explosivos “butaneros” (106 bombonas) debían “repartirse” en la Sagrada Familia y otros monumentos, la gran explosión podía según expertos equipararse a la del 11-set-2001 con las Torres gemelas. Aún evitado su uso último, en las dos explosiones habidas: 2 muertos y 16 heridos.

Hubo una jueza incrédula, unos Tedax desaprovechados y un superviviente que se “calló” (17h) lo principal, para evitar que al día siguiente su compañero Younes, atropellará en las Ramblas (600 m en mortal zig.zag :15 muertos y más de 132 heridos). Y en Cambrils los 5 restantes atropellasen y acuchillarán: serían ejecutados. Una mujer muerta y cinco heridos.

Antes en una masía de Riudecanyes “okupada” los terroristas quemaron sus documentos. En grabaciones de compras (hacha y cuchillos) se les ve bromistas y relajados. Finalmente, Younes el chófer de la muerte, tras apuñalar a un joven de Vilafranca en la Diagonal, huyó por Sant Just atravesó el Ordal y apareció en Subirats con ropa nueva. En Subirats fue baleado llevándose secretos a la tumba. Ahora quedan dos… vivos para explicar los muchos enigmas de los atentados.

En esta ruta por ayuntamientos se hacen necesarias nuevas actuaciones al respecto de: Las “okupaciones”, la coordinación policial, el salafismo (rastros locales en Hemerotecas), el Registro de imanes y la política municipal respecto a la mujer musulmana. La Diputación barcelonesa y expertos confiaban que el ”status” de mayor libertad personal en Occidente, empoderaría a la mujer musulmana, y no está siendo así. Hay repliegue, sea Albania, Turquía, Bosnia o Sant Boi y desde el feminismo exigente conviene revisar los protocolos laxistas que una sociedad laica y abierta no puede aceptar. Mejorando todo esto: el nuevo terrorismo juvenil de “bajo coste” tal vez sea detectado a tiempo. Y evitar males mayores a todos. Pero por supuesto, ya con maceteros o bolardos.

Olga Puertas es concejal por Ciudadanos en el Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat